viernes, 3 de octubre de 2014

Todos los hombres son iguales

Ante el edicto de que una mujer siempre tiende a encontrarse con hombres esencialmente similares, me gustaría, mediante un análisis teórico exhaustivo, responder: “¡De ninguna manera!”; y rebatir: Si a todos los estás encontrando iguales, ¿dónde estás buscando?

Tampoco diré que todos somos muy diferentes, de hecho, como célibe admirador de la condición humana, he podido clasificar a los hombres en categorías, dependiendo de lo que ELLAS están buscando.

Son categorías muy simples, pero ejemplifican con eficiencia el sentimiento que evocan:
  1.  Siempre pasa aunque sea una sola vez, caes con él. Tiene una característica que en combinación con otras, no sería mala, pero exagerada y en solitario es intolerable.
  2.  Para un rato no está mal, pero no es la persona con quien pasarías el resto de tus días, ni siquiera con quien pasarías mucho tiempo en algún círculo cercano.
  3. Sí lo presento a algún grupo de amigos, quizá hasta familia. Está para una relación a largo plazo y en una de ésas, puede ser si no pasa algo mejor.
  4. Me caso porque encontrar a otro así, está difícil. Ya has pasado por las anteriores categorías varias veces, ni una más… probablemente.
  5.  ¿No será gay? Porque de esos no hay. Bueno, no me importa que sea gay, es perfecto y no se le nota.

 


Esto no pretende ser un ensayo, así que explicaré brevemente el Venn del Hombre y ocúpense de situar a su pareja, enamorado, amor platónico, amante, etc., o a ustedes mismos:

¿Han conocido a una persona que es un patán; no piensa en su familia o en formar una propia; es vicioso (alcohol, deportes, mujeres…); no tiene un peso partido por la mitad o potencial económico, pero es hipnóticamente guapo y atlético? Ahí tienen a su “Hot” en la categoría “Siempre pasa”.

Es tremendamente feo, no le interesa tener familia, es muy borracho, pero me trata como a una princesa y tiene todo el dinero del mundo… es un “Para un rato” que combina la Caballerosidad con el Potencial Económico.

“Quiere tener familia y me encanta cómo es con sus papás, me trata muy bien, además ni toma, ni le gusta el futbol”; pero es feo como un perro y no tiene nada de dinero. Bienvenida a “Sí lo presento”. Caballeroso, Familiar, con Hobbies o Vicios controlados. Nada más, nada menos.

Mismo caso que el de arriba, pero tiene dinero: “¡Mi dedo es número 6! Ya sé que parece perro, pero me ladra tan lindo que se lo perdono”. Y se lo perdonarás toda la vida hasta que…

¡Además es un Adonis! ¿Pensaste que no existía? Tal vez. Puede sonar a que son unicornios. Si lo encuentras, cázalo porque son de edición limitada. Los hombres y mujeres envidiosos dirán: “Seguro ha de ser gay” o “Ha de tener algo pequeño”, -incluso un: “A mí no me gustan más bonitos que yo”… pero por dentro lo saben, en el juego de la vida te apareció un “Game Over. You Won!” y el resto de tus días te dedicarás a sumar puntos extras por el puro gusto de superar tu propio récord.


¿Ya te ubicaste? ¡A reventar relaciones se ha dicho!

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